El mejor calzado para el entrenamiento en el gimnasio
10 ene 2026
Elegir el calzado adecuado para entrenar en el gimnasio es mucho más importante de lo que suele creerse. No se trata solo de comodidad o estética: el tipo de zapatilla influye directamente en la estabilidad, el rendimiento, la técnica de los ejercicios y la prevención de lesiones.
Cada modalidad de entrenamiento impone demandas distintas al cuerpo, y por eso no existe una única zapatilla ideal para todo. A continuación, analizamos qué características debe tener el calzado según el tipo de entrenamiento que realices.
Por qué es importante elegir bien el calzado para entrenar
Durante el entrenamiento, los pies son el punto de contacto con el suelo y la base sobre la cual se transmiten fuerzas. Una zapatilla inadecuada puede generar:
Pérdida de estabilidad
Alteraciones en la técnica
Sobrecargas articulares
Menor eficiencia en los movimientos
Elegir el calzado correcto ayuda a optimizar el gesto deportivo, mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones.
Características clave del calzado para gimnasio
Antes de diferenciar según el tipo de entrenamiento, es importante comprender los elementos básicos de una zapatilla de entrenamiento.
Suela
La suela debe ofrecer buena adherencia al suelo, ser resistente y, según el objetivo, más o menos flexible. Una suela muy blanda puede ser cómoda, pero poco estable para ejercicios de fuerza.
Altura de la suela (drop)
El drop es la diferencia de altura entre el talón y el antepié.
Drops altos favorecen el impacto y la amortiguación.
Drops bajos o neutros mejoran la estabilidad y el contacto con el suelo.
Amortiguación
No siempre más amortiguación es mejor. Para entrenamientos de fuerza, un exceso de amortiguación reduce la estabilidad. Para actividades cardiovasculares, en cambio, cumple un rol importante en la absorción de impactos.
Altura de la caña
Caña baja: mayor movilidad de tobillo, ideal para la mayoría de los entrenamientos.
Caña media o alta: puede aportar sensación de ajuste, pero no reemplaza la estabilidad muscular ni previene lesiones por sí sola.
Sistema de ajuste (cordones)
Los cordones permiten adaptar la zapatilla al pie, mejorando la sujeción y evitando deslizamientos internos durante los movimientos.
Calzado para entrenamiento de fuerza
Para ejercicios como sentadillas, peso muerto, presses y movimientos multiarticulares, el objetivo principal es la estabilidad.
Características recomendadas:
Suela firme y poco compresible
Drop bajo o mínimo
Poco acolchado
Buena sujeción del mediopié
Base amplia para mayor contacto con el suelo
Este tipo de calzado permite una mejor transmisión de fuerza y una técnica más eficiente.
Calzado para entrenamiento cardiovascular
En actividades como cinta, bicicleta, elíptico o clases aeróbicas, el impacto repetido es mayor.
Características recomendadas:
Buena amortiguación
Suela flexible
Drop moderado
Materiales livianos
Buena ventilación
El objetivo es reducir el impacto articular y mejorar la comodidad durante esfuerzos prolongados.
Calzado para entrenamiento funcional y circuitos
El entrenamiento funcional, HIIT y circuitos combinan fuerza, desplazamientos y cambios rápidos de dirección.
Características recomendadas:
Suela estable pero con cierta flexibilidad
Amortiguación moderada
Buen agarre lateral
Ajuste firme del talón y mediopié
Drop intermedio
Este tipo de calzado busca un equilibrio entre estabilidad y movilidad.
¿Una sola zapatilla para todo?
Aunque algunas zapatillas intentan ser “todo en uno”, lo ideal es priorizar el tipo de entrenamiento que realizás con mayor frecuencia. Si entrenás fuerza y cardio en la misma sesión, una zapatilla de entrenamiento mixto puede ser una solución intermedia, aunque no óptima para todos los casos.
Elegir el calzado según tu objetivo
Fuerza: estabilidad por sobre amortiguación
Cardio: amortiguación y ligereza
Funcional/circuitos: equilibrio entre estabilidad y movilidad
El mejor calzado para el gimnasio no es el más caro ni el más llamativo, sino el que mejor se adapta a tu forma de entrenar.
Entrenar con criterio también es parte del progreso
Comprender cómo el calzado influye en la técnica y el rendimiento es parte de entrenar con inteligencia. Al igual que sucede con la planificación, la selección de ejercicios o la carga, cada detalle cuenta.
Entrenar bien empieza desde la base: literalmente, desde los pies.
Si quieres aprender a entrenar de la mejor manera, te invitamos a conocer los cursos que tenemos disponibles en Gualda Training.







