Plan de entrenamiento para media maratón: cómo preparar los 21k paso a paso
8 ene 2026
Correr una media maratón (21 km) es uno de los objetivos más buscados dentro del running. Ya sea tu primera experiencia o que quieras mejorar tu marca, contar con un plan de entrenamiento para media maratón bien estructurado es clave para rendir mejor, evitar lesiones y llegar en óptimas condiciones al día de la carrera.
Un buen plan no consiste solo en sumar kilómetros, sino en organizar el entrenamiento de forma progresiva, combinando distintos ritmos, volúmenes y descansos.
¿Cuántas semanas dura un plan de entrenamiento para media maratón?
La mayoría de los planes de entrenamiento para 21 km duran entre 12 y 16 semanas, dependiendo del nivel del corredor.
Principiantes: 14–16 semanas
Intermedios: 12–14 semanas
Avanzados: 10–12 semanas
Antes de comenzar, se recomienda poder correr al menos 8 a 10 km continuos sin dificultad.
Principios del entrenamiento para media maratón
Progresión del volumen
Uno de los pilares fundamentales en la preparación para una media maratón es la progresión gradual del volumen de entrenamiento. Aumentar los kilómetros de forma controlada permite que el sistema cardiovascular, la musculatura y las estructuras articulares se adapten al estrés que implica correr mayores distancias. Cuando el incremento es demasiado brusco, el cuerpo no logra asimilar la carga, lo que eleva significativamente el riesgo de lesiones por sobreuso, fatiga acumulada o estancamiento del rendimiento. Una progresión bien planificada busca desarrollar resistencia de forma sostenida, respetando los tiempos biológicos de adaptación.
Distribución de intensidades
Un error frecuente en corredores amateurs es entrenar todas las sesiones con la misma intensidad. La distribución adecuada de las intensidades es clave para mejorar el rendimiento en una media maratón. Alternar rodajes suaves, entrenamientos a ritmo controlado y sesiones más exigentes permite estimular diferentes sistemas energéticos sin generar un desgaste excesivo. Los rodajes suaves favorecen la base aeróbica y la recuperación activa, mientras que los trabajos de ritmo y las sesiones intensas mejoran la economía de carrera y la tolerancia al esfuerzo. Esta combinación estratégica reduce la sobrecarga y optimiza las adaptaciones.
Recuperación
La recuperación es un componente activo del entrenamiento, no un tiempo “perdido”. Durante los períodos de descanso es cuando el cuerpo asimila las cargas y produce las adaptaciones que permiten mejorar el rendimiento. Sin una recuperación adecuada, el entrenamiento deja de ser efectivo y aumenta el riesgo de fatiga crónica, bajo rendimiento y lesiones. Dormir bien, respetar días de descanso, alternar intensidades y planificar semanas de descarga son estrategias esenciales dentro de cualquier plan para media maratón. Entrenar más no siempre significa entrenar mejor.
Individualización
No existe un plan de entrenamiento universal que funcione para todas las personas. La individualización es clave para lograr resultados sostenibles y seguros en la preparación de una media maratón. Factores como la experiencia previa, la edad, el historial de lesiones, el nivel de condición física y la disponibilidad semanal deben guiar el diseño del plan. Adaptar el volumen, la intensidad y la frecuencia de entrenamiento a cada corredor permite maximizar el rendimiento y minimizar los riesgos. Un plan bien individualizado respeta las particularidades de cada cuerpo y contexto.
Tipos de entrenamientos en un plan para media maratón
Un plan de entrenamiento para media maratón se compone de distintos tipos de sesiones, cada una con un objetivo específico dentro del proceso de preparación. La combinación adecuada de estos entrenamientos es lo que permite mejorar el rendimiento sin generar una sobrecarga excesiva.
Rodajes suaves
Son la base del plan. Se realizan a un ritmo cómodo, en el que el corredor puede mantener una conversación sin dificultad. Este tipo de entrenamiento cumple un rol fundamental en la construcción de la capacidad aeróbica, mejora la eficiencia del sistema cardiovascular y favorece la recuperación entre sesiones más exigentes. Además, permiten acumular kilómetros con bajo estrés fisiológico, algo clave para sostener el volumen semanal.
Entrenamientos de ritmo o tempo
Se realizan a una intensidad cercana al ritmo objetivo de la media maratón. Estas sesiones buscan desarrollar la resistencia específica necesaria para sostener un paso constante durante largos períodos de tiempo. Al trabajar cerca del umbral, el cuerpo mejora su capacidad para tolerar el esfuerzo sostenido, optimizando la economía de carrera y la eficiencia metabólica. Son entrenamientos exigentes, pero controlados, que deben planificarse con criterio.
Series o intervalos
Consisten en repeticiones cortas o medias realizadas a ritmos elevados, seguidas de pausas de recuperación. Este tipo de entrenamiento apunta a mejorar el VO₂máx, la velocidad y la economía de carrera. Aunque representan una carga alta para el organismo, su correcta dosificación permite generar adaptaciones clave sin comprometer el resto del plan. Por este motivo, no deben realizarse con demasiada frecuencia.
Tirada larga
Es el entrenamiento más importante de la semana dentro de un plan para media maratón. Se realiza a un ritmo cómodo y progresivo, y tiene como objetivo desarrollar la resistencia física y mental necesaria para afrontar la distancia de competencia. Además de las adaptaciones cardiovasculares y musculares, la tirada larga permite trabajar la tolerancia al tiempo de esfuerzo, la gestión de la fatiga y la confianza del corredor.
Ejemplo de plan semanal para media maratón (nivel intermedio)
Día 1: Rodaje suave (6–8 km)
Día 2: Series (ej. 6 × 800 m)
Día 3: Descanso o fuerza
Día 4: Ritmo tempo (20–30 min)
Día 5: Rodaje suave corto
Día 6: Tirada larga (14–20 km según la semana)
Día 7: Descanso
La carga semanal debe ajustarse semana a semana según la respuesta del corredor.
Entrenamiento de fuerza para corredores de media maratón
El entrenamiento de fuerza es fundamental en la preparación para los 21 km.
Beneficios principales:
Prevención de lesiones
Mejora de la economía de carrera
Mayor estabilidad y eficiencia biomecánica
Se recomienda entrenar fuerza 1 a 2 veces por semana, priorizando:
Miembros inferiores
Core
Cadera y tobillos
Errores comunes al preparar una media maratón
Aumentar los kilómetros demasiado rápido
Correr siempre al mismo ritmo
No respetar los descansos
No incluir fuerza
Copiar planes sin adaptarlos
Un buen plan de entrenamiento para media maratón es el que se adapta al corredor, no el más exigente.
Las últimas semanas: tapering o puesta a punto
Las 2 o 3 semanas previas a la carrera se reduce el volumen total manteniendo algo de intensidad. Este proceso permite llegar más descansado y rendir mejor el día de la competencia.

Preguntas frecuentes sobre el entrenamiento para media maratón
¿Cuántos días a la semana hay que entrenar para una media maratón?
Entre 4 y 6 días, según el nivel y la experiencia del corredor.
¿Es necesario hacer tiradas de 21 km antes de la carrera?
No. Generalmente se recomienda llegar hasta 18–20 km como máximo.
¿Se puede preparar una media maratón sin entrenador?
Sí, siempre que el plan esté bien estructurado y se respeten los principios del entrenamiento.
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